MEDITACIONES SOLITARIAS DE OLIPEN



Esta noche Olipen está triste. Él no es como su intimo Pasavemira, que cuando se enteró lo dejó todo, se olvidó de todos, y con el corazón encogido, hace rato que anda con unos y con otros, dando lo que puede, que no es mucho, y perdiendo el sueño que a él, le falta. Olipen, con el alma tan arrugada como el que más, hoy se pregunta cosas y encuentra algunos porqués que le llevan a hacerse otras preguntas. Sabe bien que a quien pone voz a sus pensamientos, estos, le pueden acarrear, como ya ha sucedido otras veces, algun que otro problema: recibir un desplante, en el mejor de los casos, o a lo peor, el recibo de algún soberbio y mal encarado  sofión, proveniente de aquellos que les rodean y creen, hombrecillos, solamente  en la justicia del ojo por ojo.


Olipen piensa si el origen de la sin razón no estará en aquella guerra sangrienta y estúpida que se sufrió en El Rif entre 1911 y 1925. No lo sabe y ya no queda vivo ningún excombatiente que le hable del desastre de Anual, ni Kabila amiga o enemiga que le hable de tropelías. Tampoco  esta vivo  Abd el-Krim para que le cuente de sus intereses. O, quizas ¿el odio comience con el desasosiego que provocó en la población civil de Agadir  la mole del crucero Canarias amenazando arrasar la ciudad a cañonazos en 1957? NO ES EXCUSA PARA TAL EXPRESIÓN DE MALDAD.
Olipen ahora hace memoria, y se sitúa tras la expulsión de judíos y musulmanes en 1492 o en la época del genocidio al pueblo morisco: Debe de causar mucho dolor y mucha impotencia sentirte perseguido expulsado y asesinado. Y que ese odio quede separado durante generaciones y generaciones solo por una banda de agua de apenas 15 kilómetros de ancho. Y que una generación de jovenes haya crecido en unas ciudades, donde si, la modernidad y la tolerancia les lleva a convivir en paz, eso si, siempre que se mantenga la distancia con el cristiano de bien, y al moro solo se le deje la aspiración de poder oler un bote de pegamento. ESE ARGUMENTO NO JUSTIFICA NINGÚN CRIMEN.


Desesperado y fracasado en su búsqueda, piensa que Pasavemira  frenético e impulsivo tiene razón y que lo que importa y prevalece sobre todos los porqués es que ahora mismo hay muchos hombres con la mirada perdida, el pulso frio, y, la voz quebrada. ¡TUTTI FRATELLI!


Las fotografías de esta entrada han sido realizadas en el verano de 2017.